Sale gratis soñar
domingo, diciembre 20, 2009
Sueños mafufos y feos
Esa noche la neblina estaba densa, tan densa que tenías que estar cara a cara con otra persona para poder verla. Mi hogar estaba en un extraño fraccionamiento xalapeño lleno de casas muy gringas, retacadas de lucesitas y adornos navideños. Aquello parecía sacado del especial de Navidad de las Aventuras de Pete & Pete.
Corte a otra escena donde venías caminando con unos amigos tuyos que no conozco y que no sé si existan. Tú estabas más joven, como cuando todavía no te conocía y probablemente sólo soñaba con los integrantes de cualquier boyband (¡puaj!). Tu cabello largo y encaracolado, tu cara al descubierto, sin aquellos lentes, y tu cuerpo resguardado del frío gracias a una gabardina larga y negra, del mismo color de tu playera, tu pantalón y tus botas darketas.
De repente estabas junto a mí en el balcón. No te escuché llegar debido al ruido de tanta gente en mi casa y de la música que ambientaba lo que parecía ser una fiesta, por cierto llena de gente que no conozco. Te pedí que me ayudaras a poner unas lucesitas ridículas para adornar el barandal del balcón. Volteé un momento para saludar a uno de mis mejores amigos que no sé quién era. No te vi pero no me preocupé pues sabía que estabas cubierto por la neblina, sin embargo algo me decía que no me asomara por el balcón.
La incertidumbre me mataba, ya habían pasado dos horas y no te encontraba. Nunca te vi salir del balcón. La neblina se dispersó y fue cuando decidí asomarme para encontrar lo que no quería pero estaba segura de que había pasado. Y te encontré tirado en la calle, con los ojos en blanco, el cuerpo chueco y tu cabeza nadando en un charco de sangre. Lloré pensando que así se irían el dolor y el trauma causados por esa escena.
Al día siguiente pasé por debajo de mi balcón. Ya se habían llevado tu cuerpo pero habían olvidado recoger tres dedos y un pedazo de cerebro embarrado en el asfalto.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Miré al cielo y estaba cubierto de ellos. Los demonios ya venían por mí. Corrí lo más rápido que pude hasta un refugio donde pensé que no me encontrarían.
El primero apareció gateando en el techo, justo arriba de mí. Era un niño color gris con ojos rojos de los que le escurría sangre. Su boca estaba llena de dientes filosos y en vez de manos tenía unas garras que intentaban atravesar mi cuerpo, hasta que finalmente se lanzó sobre mí.
martes, diciembre 08, 2009
Sueño mafufo
Estaba acostada sobre una plancha de metal. Mi madre apretaba mi mano como tratando de calmarme. Yo hacía esfuerzos para sacar lo que llevaba dentro de mi cuerpo. De pronto salió el primero. Era un feto del tamaño de una semilla de durazno. Estaba cubierto de una sustancia anaranjada y viscosa. Hice otro esfuerzo y salió un feto del tamaño de un puño. Por último, salió uno del tamaño de una semilla de mango. Mi madre dijo: Ahora debes regarlos para que crezcan, pero ten cuidado porque a veces se pudren.
jueves, noviembre 12, 2009
Yo de cursi
No sabías que cuando me despierto recuerdo tus ojos.
No sabías que tu imagen aparece en mi mente todo el tiempo y me hace sonreír.
No sabías que todos los días escucho tus canciones por el simple gusto de sentir que tu voz se graba en mis oídos.
No sabías que si te veo un segundo me haces feliz.
No sabías que siempre recuerdo tu beso en la comisura de mis labios.
No sabías que tengo en la mente cada detalle de la primera vez que me tomaste de la mano, y que me sentí segura, y que tu mano se sentía cálida y suave.
No sabías que siempre recuerdo cuándo cumplimos meses, por más cursi que me parezca.
No sabías que cuando me despido de ti te empiezo a extrañar.
No sabías que mis ojos se humedecen cuando no aguanto más sin verte.
No sabías que todos los días estoy pendiente del reloj para poder llamarte cuando regresas del trabajo.
No sabías que cada día intento inventar nuevas formas de decirte que te amo.
No sabías que siempre espero el fin de semana para dormir contigo.
No sabías que me gusta recordar el primer beso que me diste.
sábado, julio 04, 2009
Duele tu partida
Hace ya 7 años que partiste y aún duele cuando te recuerdo. ¿Y cómo no me va a doler si perdí a un hombre admirable?
Ese 16 de abril de 2002 supe que te habías ido en cuanto vi a mi padre parado en la puerta de mi salón de bachillerato. No podía creerlo ni aceptarlo porque tú siempre salías de todas Tavito, siempre fuiste muy fuerte.
Sólo tenías 92 años, o 29 como cuando cambiaste de lugar los números de las velas de tu pastel en tu último cumpleaños. No debías irte todavía. Estabas "a todo dar", como siempre decías.
Tuve la dicha de disfrutarte 16 años y de estar contigo en la inauguración de tu exposición de acuarelas en la Casa de Cultura de Oaxaca. Pero me faltó aprovecharte más, escuchar más de tus historias. Hasta hoy me enteré de detalles de tu vida que te hacen ser aún más admirable. Fuiste alumno de Diego Rivera. Me hubiera gustado escuchar esa historia sentada junto a ti en el patio de tu casa, bajo los rayos del sol de Oaxaca.
Quisiera que vieras que heredé de tu padre Isauro el gusto por la Fotografía, y el amor por Oaxaca, de ti.
Me hacen falta tus consejos en mi vida personal y profesional. Me hace falta tu cariño, tu buen humor, tu alegría, tu sabiduría. Que acaricies mi mano y me digas entre risas: "qué consentida te tienen".
Me desespera tanto no poder abrazarte abuelito y hace tanto tiempo que no me visitas en los sueños, donde podía tener el consuelo de verte.
Te extraño y siempre me harás falta Tavito
miércoles, abril 29, 2009
El mejor sueño
Joaquín Sabina y yo platicábamos todas las tardes en las escaleras de mi casa. Éramos muy amigos. Él usaba su clásico bombín, una playera con estampado de periódico y un pantalón negro. Siempre tomábamos "whisky sin soda". Él fumaba todo el tiempo pero nunca me molestó.
Tal vez Joaquín Sabina soñó conmigo anoche y ahora está emocionado contándoles a todos sus amiguitos...bueno, sale gratis soñar.
martes, abril 28, 2009
Una vez soñé una fotografía
Eran cuatro niños en un columpio. Tomé la fotografía desde abajo y los capté en pleno vuelo. Resaltaban las sonrisas en su cara. Era un momento que estaban disfrutando.
El cielo parecía cubierto por llamas azul marino y se mezclaba poco a poco con un color gris como humo. La fotografía se veía ligeramente curva, parecía tomada con un gran angular. Los colores eran muy vivos, como los que capta una cámara lomográfica. En las esquinas tenía un viñeteado que la hacía ver aún más llamativa.
Algún día encontraré esa foto. Dejaré que mi cámara busque.
sonidos, imágenes, colores, sabores y olores
Aire puro/clima perfecto, no hace frío ni calor/pasto de un verde muy vivo/nubes suaves y esponjosas/un cielo azul pastel/papel arroz mojado y pegado a mis labios/encendedor azul brillante, azul líquido/fuego/humo entrando a mis pulmones/ardor en la garganta, comezón/tos/alivio/humo saliendo por la boca y la nariz/humo subiendo frente a mis ojos/olor, sabor/garganta seca/flores rosas en forma de campanas/sabor a planta/disco 2 del Pulse de Pink Floyd en el DVD/luces azules/la voz de David Gilmour/la batería retumba/el sonido impactando en mi cabeza/el sonido baja, me lo trago/Siento el sonido en el corazón/el corazón se acelera/Time/Money/respiro rápido/me relajo/el sonido en mi estómago/el sonido sale y se vuelve una elipsis de luces azules girando arriba de mi cabeza/Us and them/la música me ha envuelto en una burbuja giratoria/líneas de luz verde fluorescente/líneas naranjas/líneas blancas/platillos/How I wish, how I wish you were here/más luces/el sonido gira cada vez más rápido/la música retumba por todo mi cuerpo/me descubro moviendo cabeza, pies y manos/me siento acelerada, llena de energía. ¿Qué hago con ella? Necesito sacarla de algún modo/Me siento llena de luz/Imagino una bola de luz llena de colores entre mis manos/la energía no sale/platillo retumbando anunciando el final de una canción/no me relajo pero esa euforia que me llena me hace sentir bien.
lunes, marzo 23, 2009
Sueño mafufo
Acompañé a mi papá (que en este sueño la hace de mafioso) a la casa de una señora con la que haría negocios. La casa era en realidad un cuartito que olía a una mezcla de mota y humedad. Las paredes estaban cubiertas por estantes en donde había paquetes con variedad de drogas. Al centro del cuarto estaba sentada una señora cadavérica de cabello negro y corto, con mordidas de burro.
Le entregó un paquete a mi papá. A mí se me antojó la mota y pedí un poco. La señora amablemente me ofreció varias bolsitas, pero no serían gratis. A cambio tenía que besar a un señor gordo, viejo y feo que era su jefe. Me dio tanto asco que salí huyendo, dejando tiradas las bolsitas con mota.
A partir de ese momento, varios niñitos como los del video de "se despierta la ciudad", de Vicentico, me perseguían por todo el pueblo para matarme. Algunos se aparecían con pistolas y corrían tras de mí sin dejar de disparar. Otros llevaban navajas y los demás me aventaban piedras.
No supe qué pasó pero creo que no lograron matarme.